FLORENCIA

Florencia es el lugar en el que el ser humano propició la creencia en sí mismo.
El enclave en el que un puñado de genios pensaron que la belleza ideada por las personas no era la inspirada por una divinidad.
Florencia es el punto en el que inicié mi viaje a partir del cual no hay retorno.
La ciudad que me mandó a otra vida y la que significó la muerte de una parte de mi antiguo ser.
El entorno que engendró mis deseos de grandeza y de altruismo, y que alimentó mi risa con mayor número de endorfinas.
La parte del mundo que me otorgó el verdadero significado de la palabra "libertad".
Allí donde mi mente decide evadirse de vez en cuando para recordar lo maravilloso de la diversidad de la gente. Porque lo divino no es un elemento exógeno al alma humana sino algo inherente a las personas como acertadamente auguraron los artistas del Renacimiento.
¿Por qué la sensibilidad se agudiza cuándo nos encontramos alejados de nuestra patria?
