Wednesday, October 18, 2006

DEDICADO A...


Los ojos más sinceros y expresivos que hayan visto otros ojos.

Te haces más presente estando ausente.

Generas Amor y Complicidad con una sola mirada.

Miles de almas bellas componen tu Bella Alma, que es Perfecta en su Imperfecta Totalidad.

Esencia de lo Humano, que se define únicamente con el Amor.

Has nacido para estar con los Demás y los Demás hemos nacido para estar contigo.

No imagino el Mundo sin ti porque todos los misterios estarían desvelados, y nada despertaría admiración ni sorpresa en nadie.

Ningún momento compartido contigo es banal. Ninguna Sonrisa, ninguna Mirada, ninguna Palabra. Contigo todo se torna Único y Eterno en la Memoria de los Sentimientos Humanos.

Tú eres la Esperanza que hace soñar a los que han muerto con la posibilidad de Vivir.

Tú eres la Fuerza nacida de la Debilidad y el Miedo, y que ahora se erige triunfante sobre sus progenitores.

Tú eres quien ha dejado de buscar la Felicidad en el Pasado y se ha enfrentado a la singularidad de su propio Camino.

Tú eres quién lucha perseverantemente contra aquello que se muestra como antítesis de lo Humano, de la Belleza, de la Vida...

Tú eres la persona que se encuentra en constante Evolución y jamás se siente plenamente satisfecha.

Tú eres quien deja una Huella indeleble en todos y cada uno de nosotros. Aquel cuya Existencia jamás será en vano.

Tú eres el brote de Instinto y Libertad que crece entre la maleza de la Racionalidad Absurda.

Tú eres quién concede al Tiempo el valor que de verdad le corresponde.

Tú eres el Héroe que sonríe aun cuando su corazón sangra, porque nunca deja de creer que lo Extraordinario es siempre posible.

Tú eres la encarnación del Respeto a todas las personas, incluso a aquellas que pueden lastimarte.

Tú representas lo que de maravilloso tiene el ser humano.

Tuesday, October 10, 2006

NINA SIMONE


Al ritmo de Nina Simone, en el hermético pero confortable y seguro mundo de su habitación, Hada recordaba la escena de despedida que hacía escasas horas había tenido lugar en el umbral de la puerta de su casa. No era la primera vez que aquel hombre y ella (a veces amantes, otras amigos y otras más, completos desconocidos) se decían adiós.
Siempre acababan por recurrir el uno al otro, por miedo a la soledad, por desesperación, por deseo irrefrenable, por rescatar un solo minuto de comprensión... por la necesidad de sentirse amados al fin y al cabo.
Pero aquel día, él lloró amargamente ante su presencia, ante lo que Hada decidió no extrañarse y por lo tanto no preguntar. Se habían jurado el uno al otro no interrogar acerca del origen de sus sentimientos, sino tan sólo expresarlos. Y ella sabía que en cuánto cruzara la puerta sin él, no volvería a verle aparecer en su vida (ni de manera furtiva ni de manera formal). Él se alejaría de ella y Hada jamás le pediría explicaciones.
Ahora la vida continuaba con un poco menos de sentido y al ritmo de las melancólicas canciones de Nina Simone.