Wednesday, July 12, 2006

EL TODO O LA NADA


Me habéis hecho dócil, como la hoja que se pliega a las exigencias del fuerte viento. Ya no queda en mí el más mínimo rasgo de libertad y de instinto. Tampoco hay rastro de las fuerzas que durante la infancia conseguí reunir para volar a lugares extraños; con paisajes, personas y costumbres extrañas. Para encontrar así el sitio en el que paradójicamente me encontraría a mi misma.

Desde el balcón de mi insípida casa y en las entrañas de la fría noche que todo lo traga con su oscuridad, contemplo los aviones iluminados por mi amiga la Luna (mi único consuelo), y al mirarlos se ilumina en mi interior la certeza de mi estancamiento en esta morada que ya nada nuevo me dice; y con lágrimas en los ojos sé con toda seguridad que jamás volveré a subir a ninguno de ellos. Pero en el caso de que tal cosa sucediera sería un viaje insípido, como la casa en la que habito.
El espíritu ansioso por la búsqueda está comenzando a agonizar, y si el muere yo moriré con él porque una vida mediocre no puede calificarse de Vida, y porque todo se reduce a una elección entre el Todo y la Nada.

A mí no me queda más que esto último.

A mi tierna edad lo único que acude a socorrerme de la más profunda tristeza son los recuerdos, los sueños imposibles y (como ya he mencionado antes) la Luna. Pero cuando ellos no están, resucita el sabor amargo de la mediocridad. Temo que se trata del mismo vacío que experimentaban los románticos cuando regresaban a la realidad después de un intenso viaje por el mundo de los sueños.

Me he extraviado del camino que estaba trazado para mí, y me encuentro en una de sus peligrosas bifurcaciones, al borde de un precipicio, y no hago otra cosa que mirar el abismo, asustarme, mirar el camino y volver a asustarme.

¿Qué es lo qué salva a las personas que se encuentran ante tan desesperada situación? Si es que alguien puede ser rescatado una vez que ha llegado a este punto del camino.
¿Es el amor? Sin duda es el amor, pero el amor ¿por qué o quién? ¿por uno mismo? ¿Por otra persona? o el apego a un momento que se espera volver a vivir ¿En qué pensamos cuándo nos encontramos sólos y sabemos que nadie puede conocer lo que pasa por nuestra cabeza?

Quizá nuestros pensamientos en soledad sean muy parecidos, y que los temores que entonces experimentamos sean similares a los que experimentan millares de personas. Quizá nos torturemos pensando en lo diferentes que somos del resto de los seres humanos cuando en realidad lo que sucede es que somos idénticos.

Quizá todos nos estamos continuamente debatiendo entre el Todo y la Nada.

2 Comments:

Blogger La loba esteparia said...

Muchas gracias chicoantartida. Se le echa de menos.

9:17 AM  
Blogger Ángela said...

Hola compañerossssss
Soy ángela...
Que tal, bien paula, me anoto tu blog en favoritos...así le echaré un vistazo de vez en cuando.
Un besiño de la gallega.

7:08 AM  

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